El sistema español de Certificados de Ahorro Energético es un mecanismo regulado, y cada participante tiene un papel definido por el Real Decreto 36/2023. Entender quién hace qué evita malentendidos y, sobre todo, evita confiar un expediente a quien no puede tramitarlo.
El sujeto obligado
Son las comercializadoras de electricidad y gas, los operadores al por mayor de productos petrolíferos y los operadores de gases licuados del petróleo.
La ley les impone acreditar un volumen de ahorro energético cada año, dentro del Sistema Nacional de Obligaciones de Eficiencia Energética. Pueden cumplir esa obligación aportando al Fondo Nacional de Eficiencia Energética o presentando Certificados de Ahorro Energético.
Esa segunda opción es la que crea la demanda de certificados, y con ella el valor económico que llega hasta quien realiza la obra.
El sujeto delegado
Es la entidad que asume por delegación la obligación de un sujeto obligado y presenta los certificados en su nombre.
Requiere acreditación del MITECO. No es un título que una empresa pueda atribuirse: hay que solicitarlo y cumplir requisitos de capacidad legal, técnica y económica.
El verificador
Es el organismo independiente que comprueba que el ahorro declarado es real y está correctamente calculado. También requiere acreditación.
Su independencia es lo que da credibilidad al sistema entero. Un ahorro que nadie verifica no vale nada.
El propietario del ahorro
Es la persona física o jurídica que realiza la actuación en su vivienda, edificio, instalación o flota. Es el titular del ahorro generado y quien puede cederlo a cambio de una contraprestación.
Este punto merece atención cuando el inmueble está arrendado o cuando la actuación afecta a elementos comunes de una comunidad: conviene clarificar la titularidad antes de iniciar la obra, no cuando el expediente ya está montado.
La empresa instaladora
Ejecuta la actuación y aporta la documentación técnica que justifica el ahorro conseguido. No requiere ninguna acreditación específica del sistema CAE.
Es la figura que está en contacto directo con la instalación y, por tanto, la que mejor puede detectar qué actuaciones son elegibles y qué justificantes habrá que recoger durante la obra.
Dónde nos situamos
IBEREFICIENCIA es empresa instaladora y originadora de proyectos. No somos sujeto obligado, ni sujeto delegado, ni verificador.
Lo decimos con precisión porque en un sistema regulado la precisión importa. Nuestro trabajo consiste en identificar la oportunidad, auditar la operación, encuadrarla conforme a la normativa y montar el expediente. La tramitación final la realiza un sujeto delegado acreditado con el que mantenemos acuerdos.
Si alguien le ofrece tramitar sus CAE, la primera pregunta útil es sencilla: ¿en calidad de qué? La respuesta debería ser verificable.
Más detalle en nuestra guía del sistema CAE.